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Patología discal

Los discos intervertebrales son las “almohadillas” que se encuentran entre los cuerpos vertebrales. La causa más frecuente de dolor axial (lumbar o cervical) es la discopatía degenerativa. El disco intervertebral está constituido por un núcleo pulposo “gelatinoso” central, compuesto en gran parte por agua, que otorga flexibilidad al disco y un anillo fibroso compuesto por bandas elásticas. Muchas terminaciones nerviosas llegan a este anillo fibroso. Por tanto una lesión de este anillo puede justificar por si misma el dolor.

El desgaste de estos discos se suele producir a partir de los 30 años y puede producir dolor axial (habitualmente cervical y dorsal). Cuando los discos vertebrales se encuentran degenerados (“disco negro”) pero no se han desplazado al interior del canal medular la cirugía rara vez constituye el tratamiento de elección.

En ocasiones parte del disco intervertebral migra hacia el canal medular tras la rotura del anillo fibroso. Esta migración suele producir una irritación de las raíces y un dolor irradiado por el brazo o por glúteos, muslos y piernas (ciatalgia). En la mayor parte de las ocasiones este dolor puede controlarse sin necesidad de recurrir a la cirugía con tratamiento farmacológico, rehabilitación e infiltraciones y suele mejorar en un plazo de tiempo variable que suele ser menor de 13 semanas. Este desplazamiento del disco puede producir también una pérdida de fuerza en los músculos inervados por la raíz irritada.