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Lesiones del cartílago

¿Qué es el cartílago articular?

El cartílago articular es la estructura que cubre los extremos de la mayoría de los huesos, permitiendo un deslizamiento más suave entre ellas. Otra de las funciones del cartílago es la de distribuir las cargas en forma uniforme cuando éstas son aplicadas sobre las articulaciones.


El cartílago es una estructura avascular, lo que significa que no tiene aporte de sangre y por ende, no existe un proceso de curación o cicatrización. En el caso de existir una lesión condral, su evolución natural es que progrese con el paso del tiempo y pueda provocar cambios degenerativos o artrosis articular a largo plazo.

¿Cómo se produce una lesión del cartílago articular?

Una lesión del cartílago articular puede ocurrir como resultado de: 1) traumatismo indirecto, como lo es un simple giro (mecanismo similar al que puede causar una lesión de menisco) o, 2) traumatismo directo (golpe directo) o por lo general, 3) como consecuencia de microtraumatismos repetitivos.

¿Cuáles son los síntomas de una lesión del cartílago articular?

Los síntomas de una lesión del cartílago articular pueden ser:
1) Hinchazón intermitente u ocasional: Suele ser el único síntoma. Los fragmentos sueltos de cartílago flotante en la rodilla pueden causar hinchazón.
2) Dolor: Está relacionado con la actividad (dolor mecánico), como durante el caminar (principio de las caminatas), subir o bajar escaleras o del paso de la posición de sentado al estar de pie.
3) Sensación de Fallo o de Inestabilidad: En ocasiones, la rodilla puede perder la estabilidad al caminar o con ciertas actividades de gran demanda como lo son la de subir o bajar escaleras o el incorporarse desde sitios bajos.
4) Bloqueo: Los fragmentos de cartílago sueltos de la rodilla pueden colocarse en ciertas zonas que impiden al paciente la movilidad de la rodilla, tanto para extenderla como para flexionarla.
5) Ruido o chasquido: La rodilla puede crepitar o hacer ruido durante el movimiento como consecuencia del roce de las superficies irregulares o dañadas.

¿Cómo se trata una lesión del cartílago articular?

Tratamiento no quirúrgico
En líneas generales, el tratamiento del desgaste del cartílago articular se trata en forma conservadora, basándose en las siguientes recomendaciones:
a) Pérdida de peso.
b) Una serie de ejercicios para fortalecer los músculos alrededor de la articulación.
c) Estudio de la forma de caminar y plantillas a medida con la finalidad de disminuir la carga u opresión sobre la zona de cartílago dañado.
d) Cambios en la actividad cotidiana o deportiva que provoquen mayor demanda de la articulación lesionada.
e) Analgésicos-Antiinflamatorios: permiten el alivio ó mejoría de los síntomas del paciente para permitir con el resto de medidas implementadas mejorar su calidad de vida.
f) Infiltraciones con Ácido Hialurónico con el objetivo de mejorar la lubricación y así reducir la fricción articular, pero no la de “regenerar” cartílago.
g) Factores de crecimiento derivado de plaquetas. Se obtiene tras la centrifugación de una muestra de sangre obtenida del propio paciente. Parece ser que los factores de crecimiento actúan directamente sobre los células que generarán cartílago (condroblastos). Estos factores serían los encargado de promover el relleno de los defectos condrales. En nuestra opinión, nos servirían para estabilizar la fase inflamatoria de la rodilla y la asociamos a técnicas artroscópicas.

Tratamiento quirúrgico
En las últimas décadas, el tratamiento quirúrgico de los defectos del cartílago articular ha experimentado grandes e importantes avances, pudiendo resolverse el problema a través de técnicas mínimamente invasivas.
Es importante saber que en lesiones de cartílago localizadas, hoy existen técnicas para regenerar o desarrollar cartílago (cultivo de condrocitos), pero en lesiones de desgaste-avanzadas de cartílago no son reversibles, debiéndose corregir su o sus causas.

¿Cómo se tratan este tipo de lesiones?

Existen técnicas que permiten reparar el defecto con un tejido cicatrizal, con un fibrocartílago (similar al aspecto del cartílago), que obtienen una superficie regular, pero que no es capaz de soportar carga y distribuir la presión por toda la superficie como el cartílago original y otras, en las que se requieren dos tiempos quirúrgicos, como son el cultivo de condrocitos, ya que en un primer momento deben obtenerse muestras de cartílago de zona sana alrededor de la lesión, para que luego de semanas se obtenga un número adecuado de células de cartílago (condrocitos) para poder implantarlos en la zona de la lesión (cultivo de condrocitos).

Las técnicas más habituales de “estimular la autoreparación condral por parte del organismo” en los casos en que no se pueda usar la reducción y fijación del fragmento de cartílago son:
- Regularización de las superficies articulares dañadas durante el procedimiento artroscópico (condroplastia por abrasión).
- Perforaciones en la zona del defecto (microfracturas).
En cambio, las técnicas que permiten una reconstitución de cartílago normal son:
- Regularización de las paredes de la lesión hasta obtener cartílago circundante estable y posterior colocación de pequeños “tacos” de cartílago (mosaicoplastia) obtenidos de la misma rodilla de zonas de no carga (homo ó autoinjerto) o de banco de tejidos osteo-articulares (aloinjerto).
- Implante de condrocitos o células mesenquimales autólogas cultivadas. Este tratamiento supone una nueva perspectiva en la reparación del cartílago articular. Este tipo de tratamiento está basado en el aislamiento, cultivo y posterior implantación de condrocitos autólogos (propios del paciente), permitiendo una reparación de los defectos articulares inferiores a los 10 cm2. de superficie y cuya profundidad puede alcanzar incluso la placa subcondral.

En los casos de defectos importantes o mas generalizados con mala alineación y con la finalidad de disminuir la sobrecarga de la zona comprometida, se realizan procedimientos más complejos como son los cortes de hueso (osteotomías) de tibia ó fémur.

Por último, de no poderse reparar, se puede utilizar la prótesis de rodilla del lado lesionado únicamente (prótesis unicompartimental) o si es generalizado, una prótesis total de rodilla reemplazando todos los compartimentos desgastados.