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Patología del Niño

Displasia del desarrollo de la cadera

Podemos encontrarnos con esta patología en los primeros días de vida, cuando el niño comienza a caminar, o en cualquier momento del desarrollo pues los cambios mínimos en la morfología de la cadera pueden pasar desapercibidos hasta la edad adulta. Es por esto que los pediatras realizan unas maniobras de exploración de las caderas a todos los recién nacidos para conocer su estabilidad. Los casos que resultan positivos suelen ser estudiados con una ecografía. Si los ángulos que se miden con el ecógrafo aparecen alterados, se instaura un tratamiento con un arnés puesto que la posición en rana de las piernas tiene una capacidad remodeladora del  acetábulo.

En etapas posteriores del desarrollo y del crecimiento, en función de la edad y de las alteraciones que tenga la cadera la solución quirúrgica será una osteotomía: una fractura controlada del fémur y/o del hueso coxal para restablecer la disposición espacial de esta articulación.

El objetivo de estas cirugías correctoras es evitar el desarrollo precoz de artrosis.

Epifisiolisis de la cabeza femoral

Típica de adolescentes (niñas de 10 a 13 anos, niños de 12 a 15), se trata de un desplazamiento de la epífisis de la cabeza femoral en sentido posterior y medial en mayor o menor grado. Ocurre sin causa aparente aunque se piensa que hay un problema hormonal en el origen. Es preciso su diagnostico pronto para frenar el desplazamiento, mediante una cirugía que fija la cabeza con uno a dos tornillos.

Enfermedad de Perthes (Legg-Calve-Perthes)

Es el equivalente a la necrosis avascular del adulto. En el hueso en crecimiento, se ve afectada la parte de la cabeza femoral que articula con el acetábulo, la epífisis. En función de la cantidad de cabeza que queda afectada se establece la gravedad. Es también importante la edad de comienzo, pues el pronóstico mejora si el paciente es menor de 6 años. Suele aparecer sin dolor, sólo con cojera.

El problema reside en la capacidad de alterar la esfericidad de la articulación.

Es por esto importante realizar un pronóstico aproximado de la forma final de la cadera al terminar el desarrollo, para tomar medidas oportunas en caso de ser necesaria una cirugía.